domingo, agosto 02, 2009

Aeropuerto


Heme aquí nuevamente en un aeropuerto. Nunca esperé volver a visitar uno tan pronto, pero la vida con sus inexplicables giros me ha guiado y dado esta nueva oportunidad de viajar. La espera es tediosa, horas y horas sentado contemplando a la gente deambular indiferente a través de los poco acogedores salones de descanso, donde sonámbulos pasajeros con sus maletas plagadas de historias y anécdotas esperan sus vuelos hacía los mas diversos y exóticos destinos...trabajo, familia, amigos, vacaciones, amor...son tantos los motivos para viajar. Todo parece confluir en este espacio, diversas culturas, razas, lenguas, edades, profesiones, pareciera a primera vista ser un lugar mágico, privilegiado... Pero por el contrario la espera se vuelve aburrida, quiyás en parte por al ansiedad de llegar al destino o, en este específico caso, por el hambre que me acecha en este preciso instante. Pareciera que el tiempo se ha estancado, los minutos y sus aliados los segundos se niegan a sucumbir ante el inexorable paso del tiempo...y a pesar de encontrarme herido a causa de esta guerra, intento sobreponerme a la ansiedad, al hambre, al aburrimiento para ayudar al tiempo a subyugar lo más rápido posible a nuestro terrible, testarudo y aguerrido enemigo...mi mejor arma en estos momentos es la escritura.
Desafortunadamente se que no es mi mejor arma (aunque dudo que posea alguna efectiva) y como agravantes de este problema me encuentro con una notoria escaces de ideas(mala excusa, no me caracterizo por mis brillantes ideas) y coherencia(definición que se vuelve cada vez mas ambigua con el paso de los anios) probablemente debido al famélico estado en el que me encuentro.
Pero debo continuar, sobrevivir es primordial si quiero alcanyar mi meta(difícil muerto, aunque sería interesante)si quiero cumplir el motivo principal de este viaje, tengo miedo.
Bostezo, con eso recuerdo otro de los atenuantes de mi desesperación, el suenio. Dos horas fueron mi descanso previo a este viaje que me tendrá un día cambiando de aeropuertos, sentado en aviones y salas de descanso por horas mirando como pasan( o se niegan a pasar) los minutos frente a mis cansados ojos. Vuelvo al viejo continente luego de cinco anios, Habré cambiado en este corto período de tiempo? Me reconocerá aquel viejo sabio que tanto a sufrido? Creo que aún soy un ninio, con mas vivencias, experiencias y quizás algo más de sabiduría. Pero en el fondo sigo siendo ese joven temeroso, ingenuo e ignorante de hace cinco anios...aunque puedo contar nuevos miedos y carencias que antes se encontraban ocultas o inexistentes, aveces la ignorancia puede ser un gran aliado.
Pero todo sufrimiento y tragedia puede ser enriquecedora y tener su recompensa si se sabe extraer la ensenanza y el motivo que hay en ella. La vida me ha golpeado fuerte en estos anios, y ha sido un proceso largo y dificil la recuperación...aunque si bien me ha quitado mucho también me ha entregado, como esta nueva oportunidad que se me presenta ahora. Ya es hora de tomar el nuevo vuelo, ya es hora de emprender el rumbo nuevamente, volar, conocer y experimentar. Ha llegado la hora de retomar las riendas de mi vida, despegar, sabiendo que aterrizaré seguro.