martes, noviembre 08, 2005

Interioridad humana

Despierta feroz criatura, abandona tu celda inmortal
Muéstrate como antaño, cuando sembrabas el terror dominical.
Deja atrás las sucias entrañas que en cautiverio te retienen
Y escupe nuevamente tus sórdidas sandeces.
El hombre ya ha sufrido tus ataques, conoce tu ambición,
No reprimas tus emociones, y destrúyelos sin compasión.
Solo te pido que ataques con alevosía siniestra a la mujer sacramental
Que la compasión no te ciegue, y solo te guíe el mal.
Terminaremos solos y abandonados como siempre, mi fiel compañero.
Elefantes desteñidos y avestruces violadas serán nuestra cena diaria
Y las fantasías zoofilicas serán saciadas junto con la dulce salsa de las entrañas.
Hermosa flor que yaces mutilada por mi instinto bestial, perdóname,
Siempre te advertí quien era, ¡un simple hombre enamorado!

No hay comentarios.: