jueves, noviembre 17, 2005

Reflexiones manoseadas


Vivimos en un mundo marcado por el resentimiento, el odio y el pesimismo. Ya terminaron los antiguos momentos de la niñez feliz, la ingenuidad, esa paz interior que nunca volverá. ¿Por qué crecemos? ¿Por que existe ese ambiguo don denominado razón? Eso me ha acabado, y nos está destruyendo.

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